Políticos individuos de las altas esferas del poder, con sus preparadas sonrisas, y sin moral alguna en sus corazones. Carecen del mas mínimo respeto por la vida y la dignidad humana, ni la de su país, ni la de los demás. Hablan sin corazón y piedad de distintos temas que sus votantes valoran, como igualdad, solidaridad, derecho a la vida, pero realizan lo justo y necesario para aparentar que tienen valía alguna como políticos o personas (valía una de las cosas de las cuales carecen). Estos individuos, borrachos de poder, son incapaces de ponerse en la piel de los que representan, ni de los que perjudican. Así, ha sido posible que los intereses económicos primen sobre la vida o la muerte, la salud, la libertad, la vera...
EL CONOCIMIENTO PROTEGE, LA IGNORANCIA NOS PONE EN PELIGRO